El gobierno de los Sordos: el dispositivo educacional

Publicado: 
2013
Fuente: Revista de Ciencia Política vol.33, n°3 (2013) 693-713.

En los últimos años, se señala en este ensayo, el concepto de discapacidad se comprende como una construcción social de la noción de normalidad. En este contexto se cuestiona el uso del término en relación a la sordera, frente a su concepción alternativa como categoría social semejante a la de una minoría lingüística o sexual.
 
Bajo esta perspectiva, la sordera se interpreta como un constructo creado, parcialmente, por un modelo oralista que pretende establecer el modo de ser sordo desde la perspectiva de la sociedad oyente.
 
Los mecanismos de gobierno sustentados en este modelo, se sostiene, reflejan una actitud culturalmente imperialista, negándole al colectivo de Sordos el reconocimiento de su cultura. Se destaca que esta dinámica persiste aun cuando se desarrollan políticas, prácticas y estrategias educativas que, aparentemente, apoyan la inclusión social de esta población.
 
Tanto estos dispositivos opresivos, se expone, como la propuesta que abandera la comunidad Sorda de reconocer su identidad y cultura, cumplen un papel fundamental en la formación del sujeto Sordo.
 
Desde fines del siglo XIX, se señala, la comunidad Sorda ha promovido políticas educativas que favorecieron su oralidad, así como su formación conforme al modelo del ciudadano moderno y autónomo.
 
Ante este panorama, se destaca la importancia de los avances generados en el área de la educación crítica, desde la perspectiva de la educación bilingüe-bicultural, que promueve la aceptación y el respeto de la propia visión de la comunidad.
 
El autor hace amplia referencia al constructo de gubernamentalidad, acuñado por Foucault (2000), que enlaza la concepción de gobierno con la de racionalidad o mentalidad.
 
Referencia
Foucault, M. (2000) Power. Edited by James D. Faubion. NY: The New Press.
Actualizado: Abr. 01, 2014
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