Un juego de espejos: pensar la diferencia desde la pedagogía intercultural

Fuente: Educación XX1. 15.2, 2012, pp. 119-135.
 
Las relaciones educativas se plantean en esta aportación bajo la perspectiva de la equidad e inclusión, a partir de la reflexión acerca de las diferencias interculturales.
 
En el contexto del análisis del binomio identidad-diferencia, examinado a la luz de la alteridad y la perspectiva intercultural, la identidad se comprende como un proceso complejo, dinámico y dialéctico en el que interactúan una variedad de factores personales, sociales y culturales, y en cuyo diseño la educación cumple un papel clave.
 
Sobre la base de las consideraciones teóricas, se amplía acerca de las competencias docentes que emergen de ellas y que se requieren para implementar en el entorno educativo las perspectivas desarrolladas, de cara a la atención de la diversidad. La inclusión, la participación y la interculturalidad, se sostiene, constituyen tres dimensiones inherentes a la fenomenología social y educativa.
 
Las competencias interculturales se describen como una serie de actitudes impregnadas de valores éticos que forman parte de la pedagogía crítica que la formación inicial y permanente debe abordar.
 
Las funciones docentes que se delinean en las conclusiones incluyen: facilitar la práctica del respeto y valoración de los diversos grupos que conviven en la comunidad educativa; desarrollar estrategias para la gestión de la diversidad cultural, fomentando las competencias interculturales; propiciar la «interrelación del pensar, hacer y sentir» en el ámbito educativo y demás.