Las bases neurocientíficas del aprendizaje

Fuente: Immordino-Yang, M. H., & Fischer, K. W. (2010). Neuroscience bases of learning. In V. G. Aukrust (Ed.), International Encyclopedia of Education, 3rd Edition, Section on Learning and Cognition. (pp 310-316) Oxford, England: Elsevier.
 
El presente artículo foca su atención en el prominente rol de las técnicas de neuroimagen en los cambios que registran los métodos y teorías acerca del estudio del aprendizaje y del cerebro, a raíz de las recientes investigaciones sobre las bases neurocientíficas del aprendizaje
 
Los autores, Mary Helen Immordino-Yang y Kurt W. Fischer, destacan el hecho de que el desarrollo de esta área de investigación interdisciplinaria trae aparejada una mejor aplicación de las funciones cerebrales en aspectos educativos y una mayor comprensión del proceso de aprendizaje escolar. Asimismo, resaltan el papel del aprendizaje en la construcción de redes neuronales, encargadas de apoyar el desarrollo de las habilidades cognitivas que requieren la lectura, matemática, las relaciones sociales, etc.
 
Según lo expuesto en este trabajo, las recientes investigaciones en el terreno de la neurociencia afianzan la concepción de que las experiencias moldean la biología de los niños en la misma medida que la biología configura su desarrollo. Esta conclusión aporta al análisis de la relación «nature-nurture» (genética – medio ambiente) como una relación mutua en el campo de la educación, tema de vital importancia, –según sostienen los autores– dada la actual concepción del cerebro como un órgano «dinámico, plástico, experiencia-dependiente, social y afectivo».
 
Por lo tanto, los descubrimientos neurocientíficos respecto a los aspectos de cada uno de estos ámbitos susceptibles a influencias, les permite a los educadores desarrollar experiencias, intervenciones y evaluaciones educativas confeccionadas a medida. Con este fin surgió en los últimos años un nuevo campo de estudios que abarca la mente, el cerebro y la educación (MBE por sus siglas en inglés), que ya está siendo incluido en los programas de Formación Docente.
 
Los autores aluden al papel de las técnicas neurocientíficas como disipadoras de «neuromitos», a sus diversos enfoques (según consideren las variaciones del flujo sanguíneo, de la actividad eléctrica o de la anatomía y estructura del cerebro) y se detienen en la función de las redes neuronales respecto al aprendizaje (de matemática, lectura, etc.) la memoria, la atención, los terrenos afectivo y social, etc.
 
Immordino-Yang y Fischer concluyen con un llamado a intensificar las investigaciones en este campo interdisciplinario dada su gran relevancia en el contexto escolar ya que «el aprendizaje es social, emocional y modelado por la cultura».