El bienestar subjetivo y las emociones en la enseñanza

Publicado: 
2012
Fuente: De Pablos, J. y González-Pérez, A. (2012). El bienestar subjetivo y las emociones en la enseñanza. Revista Fuentes, 12, 69-92.  

Esta aportación examina el constructo que el bienestar subjetivo del profesorado puede incidir positivamente en el desempeño profesional, sobre la base de las investigaciones más representativas en el campo de la educación que se llevaron a cabo en las últimas décadas, desde diversos enfoques teóricos a nivel nacional e internacional.
 
La revisión destaca las principales tendencias actuales, presentan algunas escalas de medición relevantes y un modelo para la identificación de los factores de influencia en el bienestar pedagógico de profesores y alumnos, en ámbitos escolares en los que las TIC tienen una presencia contundente.
 
El constructo bienestar pedagógico se entiende como un proceso de aprendizaje que estimula las relaciones interpersonales, el desarrollo de competencias y la autonomía, y está condicionado por características personales, variables culturales, tendencias sociales, relaciones con otros agentes educativos, situaciones familiares y demás.
 
Conclusiones
Bajo la visión de que los sentimientos positivos tienen un impacto significativo en la sensación personal de los profesores y discentes se sugiere implementar estrategias flexibles y reflexivas que los propicie. 
 
Consecuentemente, se afirma que los docentes deben afianzar constantemente no solo sus competencias técnicas sino también «cuidar su equilibrio afectivo». La dimensión emocional, se sostiene, debe constituir parte integral de los programas de formación docente inicial y permanente junto con elementos cognitivos, organizativos, técnicos y éticos.
 
El uso de las TIC, se concluye, debe valorarse como un elemento clave que fomenta modelos innovadores de enseñanza-aprendizaje que pueden favorecer el bienestar pedagógico.
Actualizado: Dic. 17, 2012
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La acción docente implica llevar a cabo una serie de tareas que por su complejidad o sencillez dependen de nuestro sentir en el momento de llevarlas a cabo, por ejemplo, y creo q ue a muchos nos pasa; cuando estamos bien equilibrados emocionalmente y afectivamente somos más creativos, amables y acertivos y transmitimos ese bienestar a los estudiantes. Por tanto, es realmente necesario integrar la dimensión emocional en la formación del docente ofreciendonos estrategias que nos ayuden a proporcionarles un mejor ambiente a nuestros estudiantes.

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