La inteligencia emocional y el estudio de la felicidad

Publicado: 
2009
Fuente: REIFOP. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 66 (23,3) (2009), 85-108.
La presente aportación parte de la revisión de estudios sobre la potencial relación entre las habilidades emocionales y el bienestar individual y la felicitad subjetiva, que se llevaron a cabo a partir de que Salovey y Mayer (1990) acuñaron el constructo de inteligencia emocional (IE).
Inteligencia Emocional
El concepto de IE es analizado detenidamente, señalando las diferencias entre su acepción original y su aceptación más popular desarrollada a raíz del clásico libro de Goleman (1995). También se plantea el debate que existe acerca de los instrumentos de medición para su evaluación.
En el presente trabajo la IE se comprende como «la habilidad para percibir, comprender, asimilar y regular las emociones propias y la de los demás», y se afirma que representa una destreza crítica que puede ayudar a los adolescentes a orientar sus pensamientos y a reflexionar sobre sus emociones contribuyendo a mejorar sus niveles de bienestar. Asimismo, se exploran las semejanzas y diferencias esenciales entre la psicología positiva y la inteligencia emocional.
Los datos obtenidos en recientes investigaciones utilizando las medidas de habilidad de inteligencia emocional MSCEIT [(Mayer, Salovey y Caruso (2002) – Adaptación al castellano: Extremera, Fernández-Berrocal y Salovey (2006)] que se exponen, reflejan la incidencia de la IE en un desarrollo positivo durante la adolescencia y la juventud. De los hallazgos se desprende que las habilidades emocionales están vinculadas con la felicidad, el funcionamiento social y el bienestar de los niños y adolescentes.
En este contexto se abordan las implicaciones educativas del enfoque y se sugieren pautas específicas desde la Psicología Positiva y la IE para crear escuelas positivas y emocionalmente inteligentes.
Conclusiones
Los autores subrayan la importancia de desarrollar fortalezas positivas y habilidades socioemocionales en el ámbito educativo. Se sugiere que la escuela debe funcionar como un factor dinamizador que expanda su incidencia hacia la familia y la sociedad, resaltando el papel fundamental que cumplen de los educadores en pos de una escuela positiva en una sociedad más feliz.
Referencias:
Extremera, N. Fernández-Berrocal, P. Salovey, P. (2006) «Spanish Version of the Mayer-Salovey-Caruso Emotional Intelligence Test (MSCEIT), Version 2.0: Reliabilities, Age, and Gender Differences». Psicothema, 18, 42-48.
Goleman, D. (1995). Emotional Intelligence. New York: Bantam books: (Trad. Cast. Kairós, 1996).
Mayer, J. D., Salovey, P. y Caruso, D. (2002). Emotional Intelligence Test (MSCEIT) users manual. Toronto, Canada: MHS.
Salovey, P., Mayer, J. D. «Emotional Intelligence». Imagination, Cognition and Personality, 9, 185-211.
Actualizado: Mar. 04, 2012
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